“Proyectamos llegar a las 100 sucursales en todo el país”

Entrevista a Javier Ortiz Batalla, presidente del Banco Ciudad

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En diálogo con NBS Bancos y Seguros, el titular de la entidad pública se refirió a los ambiciosos planes que se ha propuesto para su gestión. Además de la fuerte ampliación de la red de sucursales, apunta a ubicar al banco entre los primeros diez en los rubros más importantes del negocio. Para ello, considera clave expandir los servicios y apostar por la tecnología.

El cambio de gobierno y la nueva sintonía de las entidades con el Banco Central –la anterior administración le había impedido la apertura de 11 sucursales sin motivo alguno– auguran para el presidente del Banco Ciudad, Javier Ortiz Batalla, un crecimiento del sistema financiero y para ello quiere tener a la entidad muy preparada. En este sentido destaca que en el primer semestre se concretaron los planes de expansión de la red de filiales en el interior del país y remarca que esta estrategia se suma a la de aumentar la presencia en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y el Gran Buenos Aires.

Además de seguir promoviendo la Línea de Inversión Productiva y el desarrollo de las pymes, Ortiz Batalla sostiene que el banco trabaja muy fuerte en un plan para crecer en el negocio de tarjetas de crédito.

En cuanto a las expectativas sobre el futuro económico del país, el ejecutivo celebró que el Banco Central se enfoque en la desaceleración de la inflación, aunque reconoce que la estabilización no será inmediata.

¿Cómo encontró al banco? ¿Cuáles son los planes que están llevando adelante?

Encontré un banco muy organizado, que tenía un plan plurianual donde estaban marcadas las metas. Una de ellas es el crecimiento de la red de sucursales. Tenemos 58 y este año no sólo estamos inaugurando 11 más, sino que nos federalizamos. Es decir, después de 138 años, estamos yendo a Córdoba, Río Cuarto, Mendoza, todas sucursales que ya abrimos. Tenemos el plan de seguir creciendo hasta llegar a las 100.

Al mismo tiempo iniciamos un plan de inversiones para estar a la vanguardia en materia tecnológica y, en cuanto a lo que son los productos, somos segundos como banco hipotecario, pero queremos fortalecernos en otros roles. En el segmento Empresas estamos creciendo mucho y también vamos a hacerlo en el de Individuos. Queremos estar entre los 10 primeros en todas las ramas importantes del negocio.

¿Por qué están llevando adelante esta expansión geográfica del banco? No es habitual en un banco público este tipo de política.

Durante muchos años el banco estuvo circunscripto a la geografía del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y hemos decidido expandirnos a toda la Nación con un fuerte espíritu federal. En esto tuvo un rol importante el anterior presidente, Rogelio Frigerio, pero también la posibilidad nos la dio la nueva conducción del Banco Central, ya que tuvimos parada durante muchísimo tiempo, sin ninguna justificación de tipo técnico, la apertura de nuevas sucursales. La nueva conducción nos dio la posibilidad de abrir 11 sucursales de forma inmediata.

Por otra parte, la fuerza y la solidez que tiene hoy el banco le permiten llevar a cabo esta expansión. Somos una entidad rentable producto de muy buenas gestiones. Sentimos que el Ciudad se ha destacado en el sistema financiero y especialmente en la banca pública como ejemplo de gestión en los últimos años. De hecho, muchos intendentes nos vienen a buscar por el tipo de gestión que tenemos, tanto por el objetivo de desarrollo social como por el modo de trabajo.

Teniendo en cuenta que el objetivo central del banco es promover el desarrollo de la Ciudad de Buenos Aires, ¿no puede generar cuestionamientos esta política? ¿No se puede interpretar que se están desperdiciando esfuerzos que deberían volcarse al ámbito local en otras jurisdicciones?

Nosotros creemos que todo lo que hace al crecimiento nos perfecciona, nos permite competir, nos permite ser mejores. Además, este año le hemos girado por primera vez en mucho tiempo 500 millones de pesos a la Ciudad de Buenos Aires, con destino a infraestructura de viviendas sociales. Le devolvimos a la ciudad 500 millones de pesos en concepto de utilidades, producto de la gestión, y esto fue a un fondo específico que se dedica a infraestructura social. Además, parte de la expansión de nuevas sucursales con las que queremos llegar a las 100 van a estar localizadas en distintos lugares de la Ciudad y el Gran Buenos Aires.

Creemos a su vez que el desarrollo debe ser federal, por eso integrar al Banco a las distintas regiones económicas de nuestro país es beneficioso para todos.

Por otra parte, tratamos de no hacer subsidios cruzados y que éstos sean entregados a quien realmente los necesita. Por ejemplo, en el caso de Primera Casa B. A., nuestro programa de vivienda emblema, el Instituto de Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires selecciona muy cuidadosamente a los ciudadanos que reciben préstamos al 19%, muy por debajo de la inflación. Estos créditos no se dan en otros lugares de la Argentina.

¿Cómo vienen encarando el objetivo de ubicarse entre los 10 primeros en los principales negocios del sistema financiero?

En préstamos a la pequeña y mediana empresa somos tradicionalmente muy fuertes en la Ciudad y el Gran Buenos Aires. Seguimos poniendo muchos recursos a la Línea de Inversión Productiva. De hecho, la hemos sobrecumplido. Mediante una resolución del directorio, ampliamos voluntariamente el total que nos mandaba la comunicación del Banco Central.

También apuntamos a crecer en tarjetas de crédito. Hoy en día estamos 12.°, pero vamos a salir con una serie de promociones muy atractivas. Nuestro plan es estar entre los 10 primeros en todos los rubros y, para eso, estamos haciendo una inversión en recursos humanos, con un entrenamiento para estar cerca del cliente.

En materia de créditos hipotecarios, vienen acompañando las iniciativas que lanzó el Gobierno a lo largo de este año: los préstamos UVI y el nuevo Procrear.

Los sumamos a nuestra amplia gama de ofertas. Ya lanzamos nuestro programa UVI el cual tiene el mejor ritmo de escrituración del mercado. Además, ofrecemos Ciudad Vivienda, que es uno de nuestros créditos más utilizados. Es de hasta 20 años, con una tasa fija del 25% para los primeros 12 meses y luego tasa Badlar, más 250 puntos básicos.

La idea es acompañar las dos alternativas. La ventaja es que los consumidores van a poder elegir entre opciones diferentes. También está el crédito con indexación que propone el senador Julio Cobos o el que lanzó el Banco Nación, que actualiza por el coeficiente de variación salarial. Igualmente, sabemos que éstas son soluciones parciales y que la solución de fondo es una baja de la inflación. Esto es lo que va a dar profundidad al sistema financiero.

Precisamente, ¿cómo encontró al sistema financiero argentino en el inicio de su gestión?

Si bien yo ya estaba en el banco, atravesamos un proceso de enorme cambio. Diría que encontré una total reforma del Banco Central. Lo que estamos viendo es la transición a un Banco Central con metas de inflación y un sistema financiero que está saliendo de una serie de distorsiones de precios relativos a una velocidad bastante rápida. En todos los países del mundo los objetivos tienen que ver con el tema inflacionario, proveer la estabilidad monetaria y financiera. Claramente, años atrás, el Central no estaba enfocado en eso. El resultado fue un sistema financiero con un tamaño increíblemente reducido en relación con el resto del mundo: los créditos en relación con el PBI son del 14% en Argentina (un porcentaje más chico que el de Haití), mientras que en Chile, en el otro extremo, esa relación es del 76%.

¿Entonces esperaría que, en la medida en que vaya bajando la inflación, el sistema financiero va ir profundizando su desarrollo?

En la medida en que la inflación vaya cayendo en forma consistente, el sistema financiero se va a ir moviendo en esa dirección. Creo, además, que esto se irá logrando de la mano de la tecnología, que es el desafío para el sistema financiero actual. Hoy buena parte del camino hacia el futuro va a ser la competencia vía tecnología, inclusive con jugadores que no están dentro del sistema financiero, que es lo que está pasando en el mundo.

Otro problema del sistema financiero es la escasa bancarización. Hoy, Argentina se encuentra por debajo de países como Costa Rica, Venezuela o República Dominicana en esta área. ¿Cómo se puede mejorar esto?

Hay factores ajenos al desarrollo financiero, como las cuestiones de informalidad, las normas regulatorias o de seguridad jurídica. Creo que el sector financiero tiene que trabajar conjuntamente con la Superintendencia de Entidades Financieras, las autoridades, para ir destrabando todas estas dificultades, de forma tal de lograr una mayor profundización financiera que permita más inclusión, llegar a bancarizar a mucha gente que está fuera del sistema.

¿Cree que este gobierno tiene como prioridad avanzar en ese aspecto?

Creo que es muy receptivo a este tema. El presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, lo promovió desde este mismo banco. La sucursal de Piletones, la apertura de sucursales en villas y la inclusión financiera, todo eso fue su temática fundamental. En lo que refiere a nuestra gestión, seguimos ofreciendo Ciudad Microempresas, tratando de promoverlo para darle mayor magnitud, llevándolo a las nuevas sucursales del interior, y también tenemos previsto abrir nuevas sucursales en las villas 1-11-14 y la 31.

¿Qué piensa del objetivo que el Banco Central se ha fijado para la inflación para los últimos meses de este año? Parece bastante ambicioso pensar en un 1,5% mensual para dentro de 3 o 4 meses, desde el 3,1% actual.

Tengo fe en la gestión del presidente del Banco Central. Se determinará una política que seguramente va a apuntar a lograr estabilidad monetaria, porque sabe la importancia que esto tiene para el sistema financiero.

¿Se pueden lograr estos objetivos inflacionarios sin atrasar el tipo de cambio?

Diría que el objetivo del Banco Central es bajar la inflación. Existen otra serie de instrumentos que tiene el Ministerio de Economía que hacen a la competitividad del tipo de cambio.

¿El foco excesivo en la inflación no puede terminar causando problemas económicos como los que se sufrieron en la década de 1990?

La política monetaria de hoy es opuesta a la de los años 90. En ese momento estaba la convertibilidad, que era un régimen de tipo de cambio fijo, y hoy hay un tipo de cambio flotante que, cuando hay shocks externos, contribuye a moderar sus efectos. Esta es una ventaja del régimen cambiario actual que lo diferencia claramente de los anteriores.

Es muy importante llegar a la normalidad y la normalidad implica que hoy en día hay muy pocos países que no tienen un dígito de tasa de inflación. Si queremos crecer, tenemos que lograr eso. No hay países que crezcan en forma sostenida con 15% de inflación. En ese caso, uno tiene lo que había al final del kirchnerismo, un año de crecimiento y al año siguiente contracción económica, y a la larga se tienen muy malos indicadores sociales, de pobreza, de desocupación. Tenemos que hacer un cambio y creo que el votante votó por este cambio. Es un mandato.


El Banco Ciudad duplicó sus ganancias en el primer semestre

En consonancia con lo señalado por Ortiz Batalla en la entrevista con NBS Bancos y Seguros, la entidad anunció recientemente que en el segundo trimestre del año registró una utilidad neta de impuestos de 500,7 millones de pesos, “producto de un incremento en el volumen de préstamos y creciente eficiencia en la gestión de los recursos”.

De acuerdo a lo indicado por la institución, con estos resultados, en el primer semestre de 2016 el banco acumuló ganancias por 955,7 millones de pesos, lo que significó un crecimiento interanual del 109% respecto a igual período del año anterior.

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