Qué pasará con las criptomonedas en lo que resta de 2021

Las criptomonedas empezaron el año con fuertes subas, pero perdieron impulso con el transcurso de los meses. En agosto, comenzó el repunte.

A pesar de las críticas y debates sobre su regulación, las criptomonedas se consolidan como opción de pago e inversión en todo el mundo.

Según un reporte de la consultora especializada en blockchain Chainalysis, en el último año, el uso de criptodivisas se multiplicó por ocho a nivel global.

En la Argentina, el sector suma cada vez más adeptos y, en la región, sólo es superada por Venezuela. Esto muestra la importancia que cobraron las criptomonedas en mercados emergentes de América Latina. En un escenario de fuerte control cambiario y devaluación, más personas recurren a ellas para preservar sus ahorros y realizar distintas operaciones.

Panorama auspicioso

En este ecosistema, el bitcoin es la criptomoneda más conocida y tiene la mayor capitalización de mercado. En abril llegó a cotizar a 64.000 dólares por unidad, pero se desplomó a partir de mayo. Sin embargo, en agosto, se recuperó y se ubicó en la zona de 47.000 dólares.

Su desempeño también afectó a otras criptomonedas de menor capitalización, como ethereum, tether, dogecoin, uniswap, litecoin y binance coin, entre otras.

El presente alentador hace pensar a los analistas que “lo peor quedó atrás”, al menos por el momento. Según su visión, estas curvas corresponden a ciclos de adopción habituales por los que atraviesan todas las tecnologías, incluidas las criptomonedas.

“En general, el crecimiento no es lineal”, sostuvo Juan Méndez, chief branding officer de Ripio, uno de los principales exchanges de América Latina.

Según el ejecutivo, algo similar sucedió en 2013 y en 2017, cuando hubo caídas y recuperaciones.

En la misma línea de opinión, Lucas Mazalán, chief marketing officer de la plataforma Xcapit, comentó que “comparado a los períodos de corrección anteriores, esta vez el repunte se produjo más rápido, incluso, y los pronósticos para el resto del año son optimistas”.

Análisis del comportamiento

Para trazar posibles escenarios es necesario entender el comportamiento de los últimos meses. Por ejemplo, en el exchange Ripio, la presión compradora siempre fue mayor a la vendedora, incluso en días de zozobra.

“Si se compara año a año, en general, los criptoactivos siempre fueron una buena inversión y los ajustes no parecen asustar a los más experimentados. Si bien algunos usuarios, especialmente los más nuevos, vendieron sus criptomonedas en los momentos de corrección, por el contrario, los más antiguos los consideraron una oportunidad para atesorarlos”, destacó Juan Méndez.

La gran incógnita es qué tan lejos puede llegar la cotización del bitcoin. Aunque las opiniones varían entre los traders, la sensación generalizada es que se abre un período fértil.

Para el analista Andrew Hecht tres factores consolidarán el impulso de ahora en más. En primer lugar, la presión inflacionaria sigue aumentando debido a la política monetaria de la Reserva Federal (FED) y los estímulos fiscales del gobierno estadounidense. Aunque Estados Unidos empiece a reducir su programa de expansión cuantitativa, el oficialismo está a punto de aprobar billones en infraestructuras y otros gastos.

En segundo lugar, el crédito que se le da a las monedas fiduciarias se erosiona. “Las criptodivisas adoptan una ideología que traslada el control de la oferta monetaria de los gobiernos a los individuos. A medida que la confianza en el dólar, el euro y otras monedas de reserva disminuyen, las criptomonedas se convierten en una alternativa”, continuó el especialista.

Y, en tercer lugar, influyen los cambios políticos donde la ciudadanía busca la forma de transportar su capital en tiempos de agitación social. “Por ejemplo, se vio que la retirada de los Estados Unidos de Afganistán hizo que las criptomonedas trasciendan las fronteras y se convirtieran en instrumentos de capital de fuga por excelencia”, explicó.

¿Momento de entrar?

Si la tendencia alcista continúa, cabe preguntarse si se trata de un buen momento para ingresar al mercado.

“Siempre lo es, incluso todavía es temprano, pero depende de cada uno. El corto, mediano y largo plazo es subjetivo a la persona, su aversión al riesgo y la estrategia que decida tomar. Comprar hoy o hacerlo mañana no cambia nada si la idea es vender en cinco, diez o quince años”, afirmó Lucas Mazalán.

“La información y la educación son el punto de partida para planificar cualquier inversión y esto es algo que trasciende al mundo de las criptomonedas. Un usuario más informado tendrá un mejor conocimiento para desarrollar su propio plan de inversiones”, resumió Juan Méndez.