Relación entre panorama macro y mercado cambiario

La incertidumbre en el mercado cambiario tiene sus causas en las tendencias del Gobierno que no muestra un plan económico preciso.

Para la economía el mercado cambiario funciona como caja de resonancia del desbarajuste macro. En lo que va del año, el BCRA lleva emitidos al menos 9 puntos del PBI para financiar la pandemia. Y a eso se le deben sumar los problemas estructurales.

La directora jefa de la consultora Abeceb, Soledad Pérez Duhalde, consideró: “Si a ese déficit de 9%, le sumás el 2,1% de cuenta corriente que venía de arrastre, tenemos 11 puntos que le están pidiendo al sector privado vía ajuste o ahorro forzoso. Eso no aguanta en el largo plazo por más instrumentos que apliques. La resolución viene por el ajuste del 9% y no por el lado del 2,1%”.

La cuestión financiera y política

Matías Rajnerman, economista jefe de Ecolatina, consideró que el sector externo (o sea el intercambio de bienes y servicios reales) hoy no representa un problema para la Argentina. En ese sentido, sostuvo que una devaluación agravaría la situación porque se asfixiarían las importaciones que están en un mínimo desde 2009. 

“El problema no es el frente externo sino más bien la cuestión financiera. El peso no cumple las tres funciones que deben cumplir las monedas: reserva de valor, unidad de cuenta y, además, servir para el intercambio. El peso sólo sirve para el intercambio. No es unidad de cuenta ni reserva de valor. Ese papel lo juega el dólar”, sostuvo.

Por su parte, el economista Adolfo Sturzenegger sostuvo que hoy a la incertidumbre económica se le agrega la política. Con tendencias a veces socializantes, otras estatizantes, que alimentan las dudas sobre cuál es el rumbo que quiere tomar el Gobierno.

“Básicamente es todo ese ramillete de incertidumbre e intranquilidad lo que está detrás de la gran incertidumbre cambiaria”, mencionó.

Instrumentos de ahorro

En el peor momento de la crisis cambiaria, cuando el dólar paralelo llegó a estar por encima de los 190 pesos y el contado con liquidación (CCL) rozó los 180 pesos, el ministro Guzmán decidió crear instrumentos de ahorro en pesos atados al dólar y a la inflación. Al menos en el plazo inmediato logró desinflar la presión sobre el paralelo, lo que llevó a que bajaran sus cotizaciones.

Para Matías Rajnerman las medidas que tomó el Gobierno son correctas y van en línea con lo que reclamaba el mercado. 

“Fue una jugada de riesgo, pero cuando uno negocia con algo de incertidumbre es lógico que sea así. Le dan un seguro al sector privado en un contexto de mucha liquidez y con una tasa de interés de los plazos fijos muy poco atractiva”, comentó.

Similar opinión tiene Soledad Pérez Duhalde, que insistió en que las medidas van en el sentido correcto, pero que sólo apuntan al corto plazo: “Como no hay ninguna medida de ajuste fiscal, hay que trabajar sobre el exceso de pesos desde lo monetario. Van a tener que dar mensajes más contundentes”.

Expectativas

Rajnerman aportó otro dato relevante: “La demanda de los títulos dollar linked duplicó a los que van con CER. Lo que hay por detrás es que, por un lado, el mercado no le tiene tanto miedo a un desdoblamiento cambiario como hace un par de semanas y, por el otro, que no hay temor a que muchos bienes se empiecen a importar al tipo de cambio paralelo o al CCL. Si así ocurriera se aceleraría la inflación. Hay una expectativa de que en el mediano plazo el dólar le va a ganar a la inflación”.

En tanto, Orlando Ferreres, de OJF y Asociados, sostuvo que no hay condiciones hoy para liberar el tipo de cambio porque el déficit fiscal y el gasto público es muy alto. En la situación actual aumentaría mucho el tipo de cambio oficial y eso traería como consecuencia una mayor inflación. Cada devaluación del 10% trae 5% de inflación inmediata y eso sería un riesgo muy alto.