Se extiende el uso de drones en seguros

Precisión y accesibilidad en tareas hacen atractivo el uso de drones en la industria del seguro.

La industria aseguradora comenzó a implementar en los últimos años la incorporación de drones para algunas de sus tareas. Sirven como complemento del trabajo realizado por inspectores, ingenieros y analistas, porque permiten acceder y brindar precisión en sectores de difícil acceso.

Uso global

Diego Taich, managing director de consultoría IT y ciberseguridad de PwC Argentina, comentó que los drones se utilizan para tomar fotografías, procesarlas y obtener métricas de distinto tipo. En el caso de las compañías de seguro, uno de los usos más habituales es la valoración de un activo en el momento de suscripción de la póliza. También son utilizados para evaluar incendios o inundaciones, porque verificar estos datos no siempre es fácil.

“También funciona en una etapa de reclamo ante la ocurrencia del siniestro para verificar los daños. Y vemos que también tienen utilidad para proyectos de capital. Generalmente se trata de proyectos grandes como la construcción de autopistas o inversiones donde los contratistas deben controlar que se entregue en ciertos hitos y fechas previstos sobre lo cual se certifica. Ahí también el dron tiene un rol importante, toma imágenes de precisión milimétrica. Se puede verificar, por ejemplo, si el pavimento fue desplegado hasta un lugar o si una construcción nueva sigue su plano original, otorgando medidas que, inclusive para los ingenieros, consideran difícil y costoso de hacer a mano”, sostuvo Taich.

Uso local

Diego Callegaris, jefe de Prevención de Experta ART mencionó que en el mercado local los drones se usaban casi exclusivamente para seguros generales. Sin embargo, comenzaron a encontrar otros usos, desde lo tradicional, como la toma de fotografías, hasta inspecciones en altura, como estructuras, cañerías o equipamiento en edificios, lugares de difícil acceso para una persona, pero que aportan información valiosa para la prevención de riesgos del trabajo. “Tuvimos muy buenos resultados y una muy buena recepción a la necesidad de nuestros clientes. No sólo es algo innovador, sino que además es un valor agregado, por lo que contamos con equipamiento propio”, destacó Callegaris.

Por su parte, Guillermo Heis, suscriptor técnico de RUS, especializado en Grandes Negocios y Aeronavegación, señaló que el agro es una de las actividades donde más se está usando esta tecnología.

“Somos una de las primeras aseguradoras que salió al mercado a brindar cobertura para quienes operan con estos dispositivos, tanto para la obligatoria que exige la ANAC como para otras como robo o daños. Nos capacitamos en el ente habilitado por ANAC y empezamos a presentar estos productos”, agregó.

Costos y beneficios

En cuanto a la relación costos-beneficios, Diego Taich manifestó que hay drones de distinto tipo y destacó que no todos sirven para cualquier trabajo. “Normalmente se necesitan drones industriales más elaborados y costosos que rondan entre los 50.000 dólares y 100.000 dólares. Pero si se van a usar intensamente es mejor contratar un servicio de las empresas especializadas”, recomendó.

Andrés Jarulakis, especialista en Servicios y Herramientas de Prevención en Experta ART señaló que es importante tener en claro para qué se quiere usar. Por ejemplo, los que se usan para fumigar deben llevar varios kilos de líquido y por ese motivo necesitan mucha potencia. Distinto es el caso de si se necesita acceder a un lugar pequeño para obtener imágenes en alta resolución o térmicas. En ese tipo de situaciones se requerirá un dispositivo pequeño de manejo muy preciso.