Seguros de caución frente a la recesión

La pandemia, la recesión y el impacto en la industria de seguros de caución

 

Pese a las medidas para dinamizar la obra pública en medio de la pandemia, se espera una menor contratación de fianzas. Además, la caída del comercio exterior y la menor circulación de camiones que no transportan mercadería considerada esencial impactan en el negocio de seguros de caución.

Este mercado ya sentía el impacto de la recesión, pero se esperaba que tras la reestructuración de la deuda pública mostrara signos de recuperación. Sin embargo la pandemia de coronavirus desató una situació todavía incierta.

En los primeros días hábiles del aislamiento forzado, del 25 al 27 de marzo, la actividad del seguro de caución se redujo a un 30%, según revelaron las aseguradoras.

Martín Moar, director de ACG Sura, explicó: “Las cauciones acompañan la actividad económica. Sin nuevos contratos públicos o privados y sin comercio exterior no hay cauciones, porque las fianzas son accesorias a la actividad económica. Ahora estamos en un contexto de mayor incertidumbre para nuestra actividad. Mucho depende de cuánto dure la cuarentena”.

Por su parte, Gonzalo Córdoba, presidente de Crédito y Caución, consideró que el nicho que resalta frente al parate del resto es el que apunta al segmento del retail a través de los seguros de garantías de alquiler. “La crisis inmobiliaria y la dificultad de acceder al crédito hicieron que nuestro producto tenga, de alguna forma, un fin social al ayudar a personas que no tienen acceso a la propiedad”, explicó.

 

Desarrollo a futuro

Consultado sobre cómo verá el desarrollo del negocio, Mariano Nimo, gerente general de Afianzadora. opinó: “Vemos una obra pública que se atomizará en muchas obras y pequeños montos buscando un efecto en el empleo inmediato y con fuerte presencia de pequeñas constructoras y cooperativas. Un comercio exterior retrocediendo en volumen pero siempre sumando fuerte por ser un sector que se maneja en moneda dura. Ahora bien, el perfil de estas nuevas partidas son de extrema atomización −muchas obras, pequeños montos−, lo cual generará una demanda agregada en cantidad de pólizas que impactará en menor medida en el volumen del negocio”.

Por su parte, Martín Moar, consideró: “Antes de la pandemia había unas 70 obras paradas a nivel nacional. Si se consiguen partidas presupuestarias, se destinarán a esas obras. Y no serían cauciones nuevas, porque las cauciones ya están armadas”.

En cuanto al incumplimiento de contratos, opinó: “Seguramente se tendrá en consideración razones de fuerza mayor. Durante la crisis de 2001 vimos muchos casos donde se aplicó la teoría del esfuerzo compartido. Es de esperar que, frente a situaciones macroeconómicas adversas, exista la capacidad y voluntad de encontrar soluciones constructivas para ambas partes”.

De este modo, se entiende que quedará a criterio de cada privado discernir si una pyme no cumplió el contrato por voluntad propia o por el contexto macro. Y en ese caso, darle más plazo, refinanciar o resolver el contrato por incumplimiento, pero no ejecutar la fianza. Porque si se va contra la compañía de seguro, de todos modos ejecutará a la pyme.

 

Papel del Estado

El Estado participa de un 60% de las pólizas de caución de las compañías. Si el gobierno se pone a revisar las obras paradas seguramente encontrará muchos problemas de incumplimiento. Pero en este contexto, para las compañías no está claro que tomar la decisión de ejecutar en forma masiva no atente contra la caja del fisco y debilite aún más a las empresas.

¿Cómo puede ayudar al Superintendencia de Seguros de la Nación? Según coincidieron las compañías, fomentando el uso de herramientas digitales.

Sebastián Guerrero, vicepresidente de Crédito y Caución, consideró: “El regulador nos puede apoyar en el camino digital del mercado de cauciones. Después de la pandemia, todos los procesos de la empresa van a tender a ser digitales. El que no se estaba digitalizando, ahora se quedará afuera”.

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