Sustentabilidad de triple impacto

Medir el triple impacto (social, económico y ambiental) será cada vez más importante para las empresas con planes sustentables.

En la reunión del Foro Económico Mundial de Davos de principios de 2021 se reconoció que los factores sociales y ambientales tienen cada vez más importancia para la supervivencia, el éxito y la legitimidad de los grupos empresariales. Y se acordó un compromiso para medir y divulgar información de las empresas en este tipo de cuestiones.

De esta manera quisieron dejar en claro que el nuevo modelo de economía global no se fundará sólo en cuestiones financieras, sino también en el triple impacto (social, económico y ambiental) de las operaciones empresarias.

Las emisiones de gases, la igualdad salarial y la diversidad en los consejos de administración serán igualmente importantes para la nueva gestión empresarial con una mirada sustentable.

Importancia de las mediciones

En el Foro Económico Mundial fue presentado un conjunto de métricas e indicadores sobre gestión sustentable y se reafirmó el papel de las firmas de consultoría y auditoría para guiar en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que propone la ONU.

Santiago Mignone, socio principal de PwC Argentina, manifestó: “Los informes no financieros son un elemento fundamental para la reforma económica que el mundo necesita. Los grupos de interés, incluidos accionistas, funcionarios públicos, consumidores y empleados, necesitan información más completa, comparable y sólida para tomar decisiones”.

Junto a él, Mariano Tomatis, socio líder de Sustentabilidad de la firma, agregó que el malestar social y las desigualdades exacerbadas por la pandemia de COVID-19 aceleraron la demanda de información empresarial integral y aceptada a nivel mundial. Así se llegó a un sistema global de informes corporativos coherente y completo.

Factores medibles

Las métricas ESG (siglas que en inglés refieren a environment, social, government, es decir, ambiente, social y gobierno), se organizaron en función de una serie de cuatro principios: gobierno, planeta, personal y prosperidad. Estos principios permitirán nivelar los estándares existentes y lograrán que las empresas informen en conjunto sus reportes no financieros.

El primer principio (gobierno) refleja el propósito, estrategia y responsabilidad de una empresa e incluye criterios que miden el riesgo y el comportamiento ético de la firma.

El segundo principio (planeta), enumera las dependencias e impactos de una empresa con el medioambiente. Las métricas incluyen emisiones de gases de efecto invernadero, protección de la tierra y el uso del agua, entre otras.

El tercer principio (personal) expresa el valor de los recursos humanos de una organización y su trato hacia ellos. Miden cuestiones como informes de diversidad, brechas salariales, salud y seguridad.

El cuarto y último principio (prosperidad), pone de manifiesto la huella de una empresa sobre el bienestar financiero de su comunidad con mediciones como empleo, generación de riqueza, impuestos abonados, y gastos de investigación y desarrollo.

“Las empresas son cada vez más conscientes de la importancia de los factores sociales, climáticos y otros elementos críticos no financieros para su viabilidad y éxito a largo plazo. Ello se refleja en la creciente consulta que recibimos de nuestros clientes sobre esta temática”, manifestó Diego López, socio de PwC.