Tarjetas de crédito: Una ley obliga a permitir pagos con todas las marcas

Una nueva ley, vigente desde enero, obliga a las procesadoras de pagos con plásticos a operar con todas las marcas de tarjetas de crédito.

Una nueva normativa promete cambiar para siempre el mercado local de tarjetas de crédito, que hasta hace unos años estaba acaparado, en su mayoría, por dos grandes compañías: Prisma, que operaba exclusivamente con Visa, y First Data, que hacía lo propio con Mastercard.

Luego de la pelea del Gobierno con las tarjetas, que desembocó en la venta, anunciada hace un mes, de la mayoría accionaria de Prisma Medios de Pago (que históricamente había sido propiedad de un grupo de bancos privados), el ecosistema de pagos del país vive una transformación. Es que desde que comenzó el año rige la multiadquirencia, es decir la posibilidad para los comercios de cobrar con cualquiera de las marcas tradicionales de tarjetas de crédito, sin importar la empresa procesadora que hayan contratado.

En el ecosistema de pagos, la empresa adquirente es la institución que afilia comercios para que puedan recibir pagos con tarjetas de crédito, débito y prepagas. Las procesadoras se habían comprometido con el Gobierno a implementar este modelo.

En este nuevo marco, rápidamente se vienen reacomodando las piezas. Las terminales de pago de Prisma comenzaron a trabajar con Mastercard y las de First Data sumaron las tarjetas de Visa. Ambas compañías realizan una fuerte campaña de marketing para ganarse la fidelización de los comercios.

“Hoy más de 600.000 comercios operan con Prisma Medios de Pago en todo el país. Tenemos una propuesta de valor muy importante para cada segmento de comercio, que responde a las necesidades específicas del negocio”, afirmó Agustín Parodi, gerente de Medios de Pago de la compañía. Y explicó: “Además de contar con Visa y Cabal, recientemente hemos incorporado la licencia de Mastercard y próximamente seguiremos sumando más tarjetas para que los comercios que operan con nosotros encuentren un socio para el crecimiento de su negocio”.

“Tenemos una solución para cada tipo de comercio que posibilita la gestión más eficiente de su negocio. Seguimos enriqueciendo nuestra propuesta de valor integral para nuestros más de 600.000 comercios adheridos, con más y mejores conexiones y canales de atención”, añadió Parodi.

Inversiones millonarias

Al abrirse el juego, los players decidieron apalancarse en las soluciones tecnológicas para disputarse los puntos de venta, con un upgrade en las terminales de cobro.

Por un lado, Visa Internacional presentó en el país su propia red de procesamiento, Visa Net, con la que gestiona globalmente las operaciones realizadas con las 3.300 millones de tarjetas que posee en el mundo.

“Con la tecnología de avanzada y la infraestructura que traemos al país, provista por nuestra red global de pagos, la empresa está construyendo los cimientos para desarrollar nuevas e innovadoras formas de pago y cobranza junto con nuestros emisores y adquirentes”, afirmó Gabriela Renaudo, gerente general de la compañía para Argentina y el Cono Sur.

First Data había presentado anteriormente su propia tecnología de procesamiento múltiple, Clover, que busca captar a comercios con gran volumen de negocios. En Prisma, en tanto, lanzaron CentralPos, el primer sistema de consolidación y conciliación integral donde el comercio gestiona todas sus ventas en una misma plataforma.

“Hemos invertido 400 millones de pesos para asegurarnos que nuestros comercios reciban la última tecnología para su punto de venta, con terminales de última generación que facilitan la operación con las distintas tarjetas, la administración de servicios de valor agregado y la incorporación de la tecnología contactless”, dijo Parodi.

Al mismo tiempo, Prisma sumó Alta Digital, una plataforma que les permite a los comercios autogestionar su adhesión online ingresando a su web. “Con este canal digital, desarrollamos el alta de comercio más veloz del mercado. Aseguramos que el comercio comience a vender con Visa, Mastercard y Cabal lo antes posible y, como máximo, en 72 horas”, destacó el ejecutivo.

Más allá de la apuesta tecnológica, los jugadores tejen una estrategia comercial que incluye comisiones competitivas y bonificaciones, diseñadas especialmente para cada segmento, que ninguna compañía se anima a revelar públicamente.

¿Un beneficio para los comercios?

Por su parte, los comercios todavía se muestran cautos y aún no se vieron grandes cambios en el market share.

“Esto es algo bienvenido por todos, porque los comercios tienen la posibilidad de elegir, lo que a su vez incentiva la competencia y permite que no haya costos abusivos. Obviamente, como todo cambio, es lento, aunque tenemos conocimiento de comercios que ya han decidido optar por una o por otra. También, en los segmentos más pequeños puede que todavía haya incertidumbre”, explicó Ana Laura Jaruf, economista de la Cámara Argentina de Comercio (CAC). “En este punto, es importante que los comercios entiendan que el hecho de no estar obligados a trabajar con una única procesadora les va a permitir negociar mejores condiciones”, añadió.

En esta línea, Agustín Pagnoni, director de Increase, una fintech que ayuda a los comercios a tener control de sus ventas, explicó: “No a todos los comercios se les ofrece lo mismo. En esta primera etapa, la pelea de las marcas va a ser por los grandes retailers, que tienen un mayor volumen de venta. Por eso, sin importar el tamaño, lo mejor es no apurarse por elegir una u otra operadora sino escuchar atentamente varias ofertas y quedarse con la o las que más le convengan”.

La nueva regulación que hay en el mercado local ya se dio en otros países de la región, donde implicó, a la larga, una diversificación de la oferta para los consumidores.

Voceros de la fintech Mercado Pago opinaron: “Según nuestra experiencia en Brasil, donde se dio un proceso de apertura similar hace ocho años y que sigue mejorando día a día, la libertad de adquirencia se traduce en una mayor democratización de los procesamientos de pagos, más cantidad de oferta, y por ende, una optimización en servicios y tecnología. A su vez, promueve mayor competencia de tasas y comisiones y, en definitiva, influye para lograr mejores condiciones para la sociedad en general, ampliando también la inclusión financiera”.

En este punto, para Jaruf, es importante el rol del Estado: “Desde el Gobierno hay que seguir trabajando para estimular el uso de medios de pagos digitales y billeteras electrónicas, para que finalmente se pueda bajar el uso del efectivo en la economía argentina”.

Share Button