Un 2020 con muchos desafíos

Mariano Nimo – Gerente general de Afianzadora

 

El Plan Estratégico Quinquenal 2018-2022 de Afianzadora continúa adelante, simplemente ajustando algunas variables producto de la COVID-19, que nos sorprendió a todos. Entre las novedades más relevantes tenemos la renovación total del sistema core de la compañía, que nos va a permitir democratizar la tecnología compartiendo software y herramientas de gestión con nuestros socios comerciales, los productores asesores de seguros (PAS).

Esta instancia culmina con la oficina virtual 24 horas, para que el PAS decida cómo, cuándo y en qué franja horaria opera con la compañía para satisfacer las recurrentes necesidades de sus clientes, que sabemos que no tienen horario ni fines de semana.

Seguiremos intensificando la adopción de la póliza digital, modalidad que ganó mucho protagonismo en épocas de cuarentena y que dará un salto cualitativo al negocio en calidad, disponibilidad, seguridad y ecología.

Otro lanzamiento que ya es una realidad es la Escuela de Caución 100% Virtual, que luego de cinco años de éxitos en la modalidad presencial hoy presenta esta versión, donde, con un simple click, y de forma completamente gratuita, se accede a una capacitación integral sobre el apasionante mundo de las fianzas.

Seguiremos transitando el camino de certificarnos como Empresa B, buscando en la sustentabilidad un modelo de gestión donde el fin de lucro comparta protagonismo con cuestiones de impacto social y ambiental positivos.

 

Mayor adopción de la póliza digital y acciones colaborativas

Creemos que las nuevas conductas sociales con respecto al distanciamiento ya están generando una mayor adopción de los medios digitales que favorecen la mentada póliza digital. El mercado está capitalizando esta situación para que, cuando la situación se “normalice”, esta forma de transaccionar sea una realidad, producto de sus innumerables beneficios. Se buscará una mayor penetración del producto en la esfera de los negocios privados.

Sería una pena que esta situación tan compleja que todos estamos transitando no nos haga reaccionar en forma individual y colectiva para buscar nuevos modelos, donde las acciones colaborativas de inclusión, diversidad y de impacto positivo en el medioambiente ganen relevancia en las agendas de los directivos. La pandemia nos igualó en muchos sentidos y nos dejó con muchos aprendizajes. Ni en forma individual ni como colectivo deberíamos dejar pasar esta oportunidad que seguramente nos convertirá en una sociedad mejor.

 

Transición para ordenar la macroeconomía

El mercado irá cabalgando al ritmo de una lenta recuperación en los próximos 12 a 18 meses. En una primera etapa vemos al Estado recalentando la economía a partir del gasto público. Y a un privado que estará agazapado, esperando el cambio del clima económico para invertir, con una estructura de casos nacionales que asumirá parte de esta recuperación.

No proyectamos un rebote de la actividad en los próximos meses, sino que vinculamos ese período a una necesaria transición que estará enfocada en poner en condiciones a la macroeconomía del país para volver a crecer.

La economía argentina convive con los problemas de siempre –gasta mucho más de lo que le ingresa–, aunque su potencialidad siempre es ponderada.

Seguramente los próximos meses serán cruciales para nuestro futuro, ya que se juegan temas macroeconómicos, que en caso de ser exitosos permitirán generar las condiciones para volver a crecer de manera sostenible. Nuevamente la Argentina tiene una oportunidad para cambiar su historia de repetición y fracasos.

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