Un dispositivo para identificar el desempeño de los conductores

Pay as you Drive

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“Es importante entender que este dispositivo es mucho más que un GPS. Es la posibilidad de empezar a trabajar sobre la prevención y ver cómo hacemos todos para cuidarnos. Les da a las personas y a las compañías la posibilidad de disminuir la probabilidad de accidentes.” (Mysler)

Estas soluciones tecnológicas pueden ser usadas por las aseguradoras para calificar a sus asegurados y cobrarles de acuerdo a su comportamiento frente al volante. Por el momento, las compañías se muestran renuentes a dar un salto en este sentido.

Poco a poco vienen comenzándose a ofrecer en el mercado local dispositivos que permiten evaluar el desempeño de los conductores de vehículos, una tecnología que puede tener diversos usos, entre ellos, permitir a las aseguradoras cobrarles a los clientes de pólizas de automotores de acuerdo a su comportamiento frente al volante.

Una de las empresas que viene ofreciendo estos dispositivos es Ituran, que acaba de lanzar SAFETY. Esta solución, basada en tecnología de localización GPS, incluye un procesador y un sensor multidimensional que permite monitorear la conducta de manejo de los usuarios en tiempo real e identificar patrones peligrosos. La aplicación puede detectar si un vehículo frena de emergencia, acelera en forma repentina, rebasa y toma curvas de forma peligrosa, circula a alta velocidad, realiza cambios bruscos de carril, pasa por topes en alta velocidad o hace giros en U. Por un lado, analiza toda la información que recoge y determina una tendencia en la manera de conducir de los usuarios y, por otro, emite una serie de alertas que ayudan en la prevención de accidentes.

“Es importante entender que este dispositivo es mucho más que un GPS. Es la posibilidad de empezar a trabajar sobre la prevención y ver cómo hacemos todos para cuidarnos. Les da a las personas y a las compañías la posibilidad de disminuir la probabilidad de accidentes”, enfatizó Gabriel Mysler, gerente general de la empresa proveedora de esta solución.

Otra compañía que lanzó hace un tiempo atrás una herramienta similar es Pointer. Se trata de Pointer Safety, certificada por CESVI como una solución de manejo seguro. El dispositivo se ubica dentro del vehículo y tiene un acelerómetro que registra las maniobras realizadas por los conductores, la información es transmitida a los servidores de la compañía en la nube y luego se analiza la severidad de cada maniobra y se le asigna un score a la maniobra.

“En base a toda la información de maniobras, nuestro sistema calcula el scoring para ese conductor o vehículo. La solución, además, detalla las tendencias de conducción, de modo que también se puede determinar si el conductor mejora o empeora”, puntualizó Martín López Ramos, gerente de Tecnología e Infraestructura de la firma.

“Es la única manera de tener datos veraces del conductor. El modelo de pólizas Pay as you Drive se apoya en este tipo de tecnologías, donde los asegurados que conducen bien reciben descuentos que pueden ir del 5 al 30% de la prima y, en el caso de los malos conductores, se les incrementa el costo del seguro. Además, queda a discreción de la aseguradora mantenerle la póliza a un cliente que tiene mucha siniestralidad o darlo de baja”, destacó López Ramos.

Tanto Mysler como López Ramos coincidieron en que se trata de una herramienta muy útil para la prevención de siniestros y que presenta grandes potencialidades para ser usada por las compañías de seguros.

“Se puede pensar que esto podría permitirle a las aseguradoras quedarse con los mejores autos de la Argentina. Les cobrarían barato y les ofrecerían mejores servicios, al saber que son autos que tienen un nivel más bajo de siniestralidad, porque son manejados mejor. Además, permitiría ayudar al asegurado a prevenir accidentes porque, finalmente, la compañía de seguros, además de pagar por los siniestros, busca evitar que sucedan”, sostuvo Mysler.

Por su parte, Fabián Pons, presidente de OVILAM, indicó que “esta tecnología aplicada al autoscoring es un incentivo que puede ayudar a estimular las buenas conductas en el tránsito y a generar un cambio cultural en cuanto a un sistema de premios y castigos. El Pay as you Drive es algo muy interesante y nosotros hemos presentado algunos proyectos en este sentido”.

“Este tipo de sistemas transparentan la operación, sobre todo para la compañía de seguros, en cuanto a cómo es la conducta del usuario del vehículo. Y el usuario del vehículo va a exigir la contrapartida, recibiendo beneficios”, agregó.

Un mercado que todavía no da el salto

A pesar de los atractivos que parece presentar el uso de esta tecnología, hoy no existe ninguna compañía en el país que esté ofreciendo seguros que la incorporen. Los ejecutivos de las empresas proveedoras señalaron haber mantenido conversaciones con muchas de ellas, pero ninguna ha dado un paso en este sentido.

Según Mysler, “las aseguradoras están intentando implementarla desde hace tiempo, pero hoy están más preocupadas por la rentabilidad inmediata y bajar los costos que por optimizar los sistemas”.

En la misma línea, López Ramos agregó que la solución resulta interesante y atractiva para las empresas, pero no hay disposición para invertir: “La implementación de una tecnología de este tipo implica una inversión considerable, porque hay un costo de instalación por vehículo y un abono mensual de servicio. Si esto se traslada a una cartera de autos asegurados grande se complica. Nosotros creemos que hay un retorno de inversión que se da con facilidad. El ahorro que se genera por evitar un accidente de auto es superior, pero las aseguradoras no lo ven como algo tangible. Todavía hay cierto desconocimiento en el mercado”.

Pons coincidió con los ejecutivos: “Puede ser que alguna empresa quiera incorporar nuevas soluciones o tenga algún atributo tendiente a la modernidad, pero por el momento no veo que el mercado esté interesado”.

“Por ahora, no es algo obligatorio y para hacerlo de forma voluntaria debería haber una fuerte campaña de difusión para que la gente entienda el producto y las compañías pierdan el temor a perder cartera si se impone esta modalidad”, agregó.

El especialista, de todos modos, no cree que la implementación de esto deba ser impuesta: “Supongamos que se establece la obligatoriedad y se determina que todos los autos tienen que estar equipados con estos dispositivos. Por un lado, habría que instalar los dispositivos en los autos y ver quién se hace cargo de los costos, quizá pactar con las terminales automotrices para que salga montado de fábrica. Entonces, no sería una decisión únicamente de la Superintendencia de Seguros de la Nación, sino que también tendría que estar involucrada la Secretaría de Industria. Es prácticamente imposible que se pongan de acuerdo estas tres instancias y, además, hay que ver si el propietario del vehículo quiere colocarlo. No sería tan sencillo de hacer si esto no fuera voluntario. En este último caso, si alguna compañía de seguros lo implementa en forma voluntaria y la gente va suscribiendo y ve que hay buenos beneficios, puede tener buenos resultados”.

Al margen de las dificultades, los ejecutivos se muestran confiados en que esta tecnología se va a terminar instalando en nuestro mercado.

Para Mysler, tiene “una potencialidad lenta pero constante, en función de que se entiende que esto puede ayudar a resolver muchos problemas porque permite evitar fraudes, hacer reconstrucciones de accidentes –porque estos equipos funcionan también como caja negra– y ayudar a los asegurados a prevenir accidentes”.

A su vez, López Ramos indicó que tienen “proyectado un crecimiento en la cartera de clientes y nos mantenemos optimistas en los que es seguros. El concepto de autoscoring es atractivo tanto para las aseguradoras como para los asegurados, porque ganan ambas partes. Falta solamente que estén dispuestas a invertir en tecnología. En su momento hubo intentos de autoscoring, no basados en tecnología sino en siniestros registrados. El concepto en sí está, lo que falta es apoyarlo en la tecnología. Es un tema de inversión”.

Estados Unidos, a la cabeza

De acuerdo a lo señalado por los especialistas, Estados Unidos es líder en la adopción de este tipo de soluciones, que también tienen una buena respuesta en otras partes del mundo como España, Italia y Australia.

Según López Ramos, “se estima que en Estados Unidos, para el 2020, el 90% de los autos 0 km estarán dotados de dispositivos telemáticos. Es probable que esa tendencia siga creciendo y que la industria aseguradora explote más ese recurso”.

“En otros lugares del mundo el Pay as you Drive es algo que, si bien no es masivo, está difundido y funciona. Existen muchas modalidades de este tipo de equipamientos, algunas menos invasivas que otras, que pueden ir desde detectar maniobras y aceleraciones bruscas hasta permitir la localización permanente del vehículo”, agregó Pons.

“Es algo que tiene que ver con las características y necesidades de cada país. Sería bueno que la autoridad vial de la Argentina viera esto como una solución y entendiera que instalando estos dispositivos en los autos podría reducirse la cantidad de radares y policías en la calle”, resaltó Mysler.

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