Un mercado que crecerá al ritmo de la inflación

Representantes de las principales aseguradoras de caución y crédito explicaron cuáles son los drivers para crecer este año y los temas que preocupan al sector.

En este 2019 atravesado por la inestabilidad del dólar, la inflación en ascenso y la campaña para las elecciones presidenciales, los empresarios del sector de seguros de caución y crédito creen que el ramo no estará desfasado en relación al crecimiento proyectado para la industria de seguros en general.

Mariano Nimo, gerente general de Afianzadora Seguros de Caución, explicó que este año se dará un crecimiento del orden del 38%, apenas 3 puntos por encima de la inflación esperada (35%). “Vemos un año de transición donde el empate entre crecimiento nominal y la inflación sería una buena noticia para el mercado en general”, precisó. 

A su turno, Diego Fernando Brun, director comercial de Albacaución, opinó que el 2019 será un año de gran complejidad para el país y que esa situación impactará en el mercado de seguros: “Si tomamos las predicciones más optimistas, que prevén un crecimiento del PBI del 0,5%, no avizoramos grandes objetivos. Nuestra previsión es que tendremos seis meses todavía con retracción y que recién hacia junio podremos ver una mejoría en ciertos índices, con algún repunte de consumo”.

El ejecutivo agregó que, en este contexto, la estrategia de la compañía se centrará en el establecimiento de relaciones de largo plazo con los clientes y el fortalecimiento del vínculo con los productores asesores. Para ello, continuarán desarrollando acciones de capacitación y reforzando la política de asesoramiento a los asegurados.

Por su parte, Agustín Giménez, director de suscripción de Fianzas y Crédito, dijo que comenzaron el año con una proyección de crecimiento del 25%, a la que seguramente deberán hacer algún ajuste en función de los índices de inflación estimados para 2019. “Esperamos crecer al ritmo de la inflación, con bajas expectativas en cuanto a la generación de nuevos negocios, debido al recorte presupuestario del Gobierno a la obra pública, que repercutió fuerte en el sector”, precisó.

En línea con sus colegas, Gonzalo Córdoba, presidente de Crédito y Caución, adelantó que este año prevén un crecimiento que será del orden del orden del 40% en términos nominales en pesos: “Creemos que vamos a crecer de forma moderada en un contexto recesivo y en un escenario económico de bastante complejidad. A diciembre de 2018 tuvimos un sobrecumplimiento del 5% dentro de nuestro presupuesto y estimamos que esa tendencia se está manteniendo”.

Nimo señaló: “Este año el mercado va a estar atravesado por una reducción de la obra pública, como consecuencia de la necesidad del Gobierno de alcanzar el déficit cero, que será compensada por el impulso del comercio exterior, más estimulado por el tipo de cambio que por los volúmenes de operación, ya que el futuro electoral del país mantiene a la expectativa a los inversores privados”, explicó.

Para Brun, lo judicial, lo privado y los riesgos ambientales tendrán más participación en las carteras “pero no creo que tengan el volumen necesario para traccionar, logrando un peso que gravite en el negocio global.”

Por su parte, Giménez considera que los negocios vinculados a energías renovables seguirán teniendo protagonismo en la cartera de las aseguradoras y espera que Vaca Muerta pueda generar un ecosistema de inversiones en la zona. “Eso va a ser bueno para la economía y para el crecimiento de las garantías”, añadió.

El Seguro Ambiental Obligatorio sigue dividiendo aguas en el mercado de caución. Por ejemplo, Albacaución participa en el negocio y le ve un gran potencial. “Hoy vemos que estamos dentro de un mercado que se encuentra abierto, con la presencia de varias compañías. Si lo medimos por la potencialidad, hoy se encuentra asegurado el 2% del posible negocio. Desde la Secretaria de Medio Ambiente de la Nación le han dado un gran impulso inicial al abrir el mercado y al trabajar con otras provincias para que adhieran a la legislación”, explicó Brun.

Por el contrario, en Afianzadora no participan del ramo porque no están de acuerdo con  la  modalidad en la que se está implementado hoy el negocio: “El riesgo ambiental actualmente ocupa un 10% en las primas del nicho y sus perspectivas estarán vinculadas al rigor de obligatoriedad que exijan las autoridades provinciales. Nosotros no tuvimos apoyo del mercado de reaseguro para entrar tranquilos en ese riesgo. Por eso, desde el principio no emitimos póliza ambiental. Pero no descartamos entrar al negocio con un modelo más cercano a lo que es el seguro de caución y no como está diseñado ahora, con un formato más cercano a responsabilidad civil”.

Fianzas y Crédito tampoco participa de este segmento aunque no descartan sumarse en el futuro con un modelo de póliza más cercano a sus expectativas.

En el contexto recesivo que presenta el país para este 2019, los directivos encuentran diversos motivos de preocupación. Por ejemplo, como indicó Nimo: “Las pymes están golpeadas y comienzan a incumplir los contratos que garantizamos. Aparecen nuevos temores y una mayor cantidad de reclamos que antes no estaban”.

Brun coincidió con su colega en cuanto a que las pymes y las medianas constructoras fueron las más golpeadas: “La obra pública tradicional es uno de los sectores que ha sido más castigado por los recortes de presupuesto a nivel gobierno. Si bien es cierto que algunas provincias mantienen cierta asignación, como Córdoba y Mendoza, el volumen general de inversión será menor al de otros años”.

“Tal vez vivamos por primera vez en la historia argentina un oficialismo que ejecuta políticas contractivas en el gasto público en un año electoral”, enfatizó Nimo. 

Los proyectos PPP también frenados

Los modelos de negocios público-privados (PPP) suponen una alternativa viable para el Gobierno en su meta de equilibrar el déficit fiscal. Sin embargo, no terminan de arrancar.

Nimo explicó: “La primera tanda de PPP viene con algunas demoras, principalmente por el intempestivo cambio de las condiciones internacionales que encareció el acceso al financiamiento internacional y que se traduce en los valores actuales de riesgo país”. Sin embargo, agregó que es un esquema interesante para un país deficitario y que se deberán generar condiciones de estabilidad jurídica para que los vaivenes políticos del país no afecten esa herramienta.

Brun destacó que se trata de un modelo que no es aplicable a cualquier proyecto y que sus resultados son dispares: “En Argentina se está aplicando a corredores viales pero lo cierto es que requiere endeudamientos importantes para el sector privado y es fundamental que pueda tener un entorno estable para que, a mediano plazo, la ejecución no se comprometa. Nosotros no hemos apoyado estos proyectos porque entendemos que los modelos de garantías no son las más adecuadas para el entorno del mercado. El resultado de estos modelos podremos verlo recién a mediano plazo y evaluar el negocio a la luz de casos de éxito”.

Por su parte, Giménez sostuvo que las alianzas público-privadas son “una buena alternativa para compensar el estancamiento de la obra pública tradicional, aunque el modelo PPP quedó en stand by hasta tanto mejore la situación cambiaria y se estabilice el contexto para viabilizar ese tipo de proyectos. Puede haber negocios en el área de energía pero las condiciones para obtener financiamiento con un riesgo país tan alto son complicadas. Si esta situación se normaliza puede generarse un impulso fuerte en el seguro de caución”.

De acuerdo con su colega, Santiago Seigneur, director de Suscripción de Fianzas y Crédito, agregó: “Es un mecanismo que dio buenos resultados en otros países y que se presenta como una herramienta efectiva para poder avanzar con obras en sectores claves de la economía en momentos de ajuste fiscal como el actual, ya que el financiamiento es provisto por la empresa adjudicataria en su totalidad. Por supuesto, tiene que haber un contexto propicio para este tipo de inversiones y la inestabilidad cambiaria del último año, sumada a las denuncias de corrupción en la obra pública, hicieron difícil que se cierren los proyectos. Esperamos que se estabilice la situación económica y política del país, de forma tal que en el futuro puedan viabilizarse este tipo proyectos”.

Sebastián Guerrero, vicepresidente de Crédito y Caución, coincidió en que los PPP son un instrumento de financiamientos para proyectos de infraestructura que funcionó muy bien en algunos países de la región como Chile y Colombia. “Sin embargo, allí el financiamiento externo tenía tasas competitivas y daba previsibilidad económica a esos proyectos. En Argentina esta figura fue perdiendo proyección por la crisis de los cuadernos y por un financiamiento externo que se fue encareciendo hasta hacerse prácticamente inaccesible. Esperamos que se reactive el financiamiento de proyecto de infraestructura bajo esta modalidad y que el seguro de caución pueda tener el mismo nivel de aceptación que tienen los avales bancarios”, añadió.

El mercado de caución se proyecta a futuro

Según Nimo, la Superintendencia de Seguros juega un rol activo en la generación de nuevos productos que se ajusten a la realidad económica y jurídica argentina. “El Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) son oportunidades para nuestro nicho, donde aún no estamos participando como producto habilitado para su financiamiento en el país. También las garantías de inversión en pozo, que protegen a la clase media ante el fracaso de la operación y las garantías de alquiler, que, con el apoyo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, tomaron impulso como instrumentos de garantía para las locaciones. El negocio sigue siendo generar mayor cultura aseguradora para dar a conocer el producto y que el ámbito privado conozca sus virtudes para proteger sus contratos”, explicó.

En esta línea, la estrategia de la aseguradora es ubicar al productor asesor en el centro de la escena e implementar herramientas tecnológicas para optimizar los procesos administrativos. Asimismo, la Escuela de Caución que creó en el 2017 seguirá operativa como una alternativa de capacitación para los actores del negocio de fianzas. Y el interior del país también será foco para crecer este año.

“Hemos aumentando la participación de la compañía un 50% en los últimos cuatro años y buscamos duplicar este ratio para el 2020. Hemos lanzado la póliza 100% digital y seguimos incorporando nuevos servicios tecnológicos en la web, como el asesor con inteligencia artificial que lanzaremos en breve”, detalló Nimo.

Brun ve en los negocios vinculados a energías alternativas volúmenes interesantes y tracción de primas. También vislumbra vetas de crecimiento en garantías judiciales, donde las consultas se multiplicaron en los últimos meses. “Este es un negocio interesante, siempre que se mantengan criterios de suscripción bien definidos”, opinó. La profundización del desarrollo del seguro ambiental es otra de las metas definidas por la empresa para este 2019. Para ello, están ofreciendo capacitaciones a productores en diferentes ciudades a través de cámaras y asociaciones de productores. Por otra parte, están reformulando el producto de alquiler y están adheridos al programa del Instituto de la Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires.

“Nuestra idea es trabajar sobre estos productos no tradicionales para nuestro mercado. En estos productos el desafío está dado por la divulgación y el trabajo sobre los asegurados. Por ejemplo, el producto de alquileres ha tomado un mayor impulso en la Ciudad de Buenos Aires gracias a que el Gobierno de la Ciudad entendió que es una solución para las partes pero en el resto del país la penetración es mínima”, destacó Brun.

Guerrero también ve en este último instrumento una buena oportunidad de negocios: “La misma crisis trajo aparejado el resurgimiento de la garantía de alquiler, expensas e impuestos y nos permitió llegar al segmento retail, un público al que no estamos habituados ya que siempre hemos trabajado con empresas. Tenemos grandes expectativas de crecimiento con ese producto en los próximos años a través de herramientas tecnológicas”.

Córdoba agregó que durante este año también se focalizarán en el crecimiento estructural de la compañía y en la integración de equipos de trabajo, con generaciones de estudiantes y profesionales de entre 20 y 35 años. “Estamos haciendo una transformación tecnológica que consideramos que es fundamental para el desarrollo de la compañía”, dijo. En este sentido explicó que van a continuar desarrollando la aplicación móvil que lanzaron hace tres años, con nuevas funcionalidades para el canal de venta. Además, tienen una plataforma específica para las pólizas de alquiler, con una modalidad de gestión enfocada al segmento retail. “Estos cambios tecnológicos nos van a permitir llegar a todo el país, con una tendencia a la póliza digital, y suscribir nuevos clientes. Ahora, el 80% de nuestra cartera está concentrado en Capital Federal y Buenos Aires”, precisó.

Seigneur, por su parte, puntualizó que en su compañía trabajan a nivel interno y desde hace más de un año en la migración de los sistemas, con el objetivo de tener una plataforma web más ágil y moderna para mejorar las prestaciones a productores y brokers. “Estamos invirtiendo importantes recursos en mejoras tecnológicas porque creemos que el futuro de nuestro mercado va a estar determinado por la mejora en el servicio que ofrezcan las compañías mediante estas plataformas. Todo ello con el fin de darles mejores herramientas a nuestros productores y brokers, que son nuestros aliados estratégicos y quienes intermedian cerca del 90 % de nuestra cartera”, añadió.

Seguros de crédito: la tensión en la cadena de pagos da impulso al negocio

Por su parte, las aseguradoras de crédito esperan un crecimiento de entre el 30 y 40% anual, en línea con lo que han crecido otros años.

Juan Martín Devoto, Gerente General de InSur, señaló: “Vamos a crecer porque tenemos un producto de primera necesidad y el contexto actual hace que nuestro producto cobre mucha vigencia. La incertidumbre económica ayuda a la herramienta siempre que no se dispare la siniestralidad de forma abrupta. En una economía donde no hay un escenario de situación de riesgo la adopción es menor”.

En este contexto, según el ejecutivo, el sector crecerá impulsado por los sectores químico, retail, agro, energía y automotriz. “El mercado de exportación también tendrá un crecimiento notable porque la ventaja de la devaluación hace que los productos sean más atractivos en el mundo”, añadió.

Devoto agregó que la performance de Brasil también jugará un rol central en la recuperación de Argentina: “A nivel regional el seguro está creciendo en Chile, Brasil y México y le siguen Argentina y Colombia. Estamos en condiciones de seguir avanzando”.

En línea con su colega, Salvador Pérsico, country manager de Coface, opinó: “Un tipo de cambio más competitivo les permitirá crecer en el mercado de exportación”.

Para el directivo, el agro será el motor de crecimiento durante este año, impulsado por los resultados de la campaña 2018/2019, a diferencia de las pérdidas experimentadas el año pasado por la sequía. “Este será un año de recuperación de las exportaciones gracias a una mayor producción del agro, manufacturas industriales que continúan a buen ritmo y por los negocios de Vaca Muerta, que permitirán hacer crecer las ventas externas aproximadamente 15%, según estimaciones”, afirmó.

El ejecutivo destacó que el seguro de crédito de exportación crecerá más que los seguros de crédito domésticos ya que continuará el ciclo recesivo en el mercado local en simultáneo con un fuerte incremento de las exportaciones.

De todos modos, advirtió: “La falta de cultura general sobre el seguro de crédito hace que muchas empresas se acerquen a tomarlo recién en el momento más crítico. Nuestra recomendación es no esperar estos momentos extremos y tener la cultura de contratar el seguro como prevención, aún cuando las condiciones económicas y crediticias sean buenas, de manera tal de estar preparados para una eventual crisis”.

Las compañías proyectan nuevos productos

Pese al mal momento de la economía nacional, las compañías tienen proyectos para 2019. Por ejemplo, InSur abrió en 2018 dos oficinas comerciales en Rosario y Mendoza para potenciar los ramos de Crédito y Caución y en el segundo semestre de este año pondrá en operaciones una nueva sucursal en Córdoba. “Creemos que Argentina es un país federal con grandes oportunidades en el interior y, a través de las agencias, queremos llegar a las economías regionales en forma directa”, enfatizó Devoto.

En esta línea, el ejecutivo agregó que mantienen fuertes vínculos con cámaras agrícolas, constructoras y de tecnología del interior del país, “porque nos parece muy importante estar presentes en toda la nación”.

Por otra parte, el ejecutivo explicó que el seguro de crédito se renueva de manera permanente porque el clausulado cambia en función de las necesidades de cada cliente. “Los plazos, las cláusulas y las condiciones se van adaptando. La idea es entender la necesidad del asegurado y que cada póliza es especial”.

En la empresa también están trabajando para afianzar la relación con el sector financiero y el acercamiento a productos como las facturas de crédito electrónico. “Esto hace que la factura tenga título ejecutivo y esté a la altura del cheque o pagaré. El cambio normativo robustece el objeto de nuestra cobertura y es necesario adaptarse a ese cambio”, dijo Devoto.

Por su parte, Coface está apostando a la diversificación. Pérsico indicó: “Para lograr ese objetivo, la idea es no enfocarnos sólo en el mercado doméstico sino también en el mercado de exportación, que presenta mejores perspectivas. Por otro lado, queremos desarrollar la alianza con bancos, que genera sinergias entre protección y financiamiento”. Además, este año lanzarán al mercado una nueva oferta de productos de información “que incluye informes de empresas del mercado local y del exterior, opiniones de crédito, ratings de empresas y también continuaremos con la oferta de servicios de recobro, ya sea local o internacional. Ambos productos serán ofrecidos tanto a asegurados como a no asegurados en seguro de crédito”.

El ejecutivo reconoció, de todos modos, que la coyuntura de recesión, alta inflación, tasas de interés elevadas e incertidumbre impactará en las condiciones crediticias y, en consecuencia, tendrán un acercamiento más cauteloso para los negocios en el mercado local. Pese a esto, la meta de la aseguradora será mantener su portafolio de clientes y posicionarse como líderes en el mercado de Seguro de Crédito.

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