Una alternativa a los vaivenes de la economía

Las monedas virtuales aparecen cada vez más entre las preferencias de los argentinos como reserva de valor atada al dólar. Pero también es posible obtener renta de la inversión.

Frente a los obstáculos que encuentra el ahorrista para acceder al dólar, surgen alternativas para invertir en una economía incierta.
Una de estas alternativas se encuentra en las criptomonedas, que además de resguardar el ahorro ofrecen la posibilidad de obtener una renta.
Existen monedas más volátiles (como bitcoin o ether) o más estables (como DAI, ancladas al valor de un activo). Todas florecen con el crecimiento de las finanzas descentralizadas, o DeFi.

Estabilidad en la inversión

Más allá del conocido bitcoin, una de las monedas que garantizan estabilidad es el DAI. Está atada a la divisa estadounidense y es una buena alternativa para ahorrar. Además, la diferencia entre el valor de compra y de venta de DAI es más baja que el spread del dólar, al que hay que sumarle los nuevos impuestos a la compra de esta divisa.
A su vez, los ahorros en DAI en un exchange pueden pagar intereses por encima de la inflación de Estados Unidos. Desde la plataforma Buenbit explicaron: “Las stablecoins se pueden colocar en instrumentos a plazos o fondos comunes, y ahí sí es posible hablar de renta. Hay exchanges que rinden un 5% anual”.
A la hora de pagar impuestos, Buenbit recuerda que las regulaciones argentinas con respecto a las criptomonedas son imprecisas. Entiende que el único caso que se ve más patente es el del impuesto a las ganancias. Por eso, la compañía recomienda liquidar el impuesto en caso de que se supere el mínimo de ganancia de las transacciones realizadas con criptomonedas y consultar a un contador especializado.

Compra de “criptodólar”

Otro de los exchanges que ofreció su mirada con respecto al rendimiento de las criptomonedas es Ripio. Desde esta plataforma Juan José Méndez, chief brand officer afirmó: “Además del bitcoin ganaron lugar las stablecoins, que están atadas a la cotización de otro activo tradicional, como el dólar o la onza de oro”.
Estas monedas tomaron velocidad desde diciembre y más todavía con cada comunicación del BCRA que endurecía el cepo, por ser una alternativa de ahorro al dólar. La demanda de las stablecoins subió 800% en el segundo trimestre de 2020 con respecto al primero.
Refiriéndose específicamente a DAI, comentó: “Es una moneda estable porque hay otras criptomonedas atrás que la mantienen por un consenso generado a través de compradores y vendedores de esas criptos”, explicó Méndez.
En este contexto, en la Argentina, el mayor flujo de personas hacia las criptomonedas llevó a la Unidad de Información Financiera (UIF) a pedir, en mayo pasado, a bancos y sociedades de bolsa que sigan y analicen las maniobras con criptodivisas que puedan llegar a significar una amenaza y perjuicio para el orden económico y financiero del país. Hasta el momento, la organización prometió seguir recolectando información para comprender cómo funciona este mercado en auge.

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