Una doble cobertura que crece entre las empresas

Diseñados para dar cobertura a las empresas y sus ejecutivos, las pymes también empiezan a contratarlos a medida que aumenta la industria del juicio.

 

Los seguros D&O (según las siglas inglesas de directors and officers, o directores y gerentes) son una doble cobertura que crece entre las compañías de primer nivel. Están destinados a dar cobertura a altos ejecutivos de empresas.

Su desarrollo comenzó en Argentina a partir de los años 90. En aquel momento, el proceso de privatizaciones y la consecuente mayor internacionalización en la producción de servicios públicos implicaron que puestos gerenciales ocupados por agentes del exterior requirieran este tipo de coberturas a la hora de afrontar sus cargos.

 

Los seguros D&O

 

Alejandro Vega, head of Commercial Insurance de Zurich Argentina, explicó: “Es una especialización de Responsabilidad Civil que cubre a directores y gerentes frente a reclamos por sus decisiones empresariales; incluídos accionistas, entes reguladores o de recaudación, proveedores, clientes o empleados”.

Por su parte, Lorena Lardizábal, socia a cargo de Seguros de KPMG Argentina, señaló: “Estos seguros cubren ante un eventual siniestro o daño en el ejercicio de un directivo a raíz de decisiones de la empresa. Por ejemplo, aquellas que puedan perjudicar económicamente a la propia empresa, cerrar una línea de productos y, como consecuencia, despedir gente. Esos empleados demandan a la compañía y a los directivos en forma personal. Por lo tanto, se trata de una póliza particular donde el tomador es la compañía, mientras que el beneficiario es el directivo”.

María Schiavon, jefa de Suscripción de la Gerencia de Servicios Médicos y Responsabilidad Civil Profesional de Swiss Medical Seguros, coincidió: “Además de demandas laborales, puede ser que un director decida hacer una inversión que no da los resultados esperados, lo que da lugar a que un accionista pueda realizar un reclamo. También desde la Afip u otro ente, por errores en declaraciones, pueden hacer reclamos judiciales”.

Por su parte, Juan Ramallo, líder de Líneas Comerciales y Segmento Corporativo de Seguros Sura Argentina, explicó: “Lla cobertura incluye los gastos de defensa de los abogados y posible indemnización, por lo que ante la demanda ya la póliza comienza a ejecutarse”. 

“En las empresas más grandes, el caso más común es por malas decisiones de inversión que hacen bajar el precio de las acciones. Esto lleva a que los accionistas minoristas realicen demandas colectivas, class action. También puede ocasionarse por proveedores a los que, por alguna razón, les terminan el contrato. O frente a despidos injustificados, acoso sexual o bullying”, enumeró.

 

Un plus en el contrato del directivo 

 

Cada vez se acentúa más la disputa por los talentos entre las compañías y muchas ofrecen este tipo de coberturas como un beneficio que busca seducir a los mejores directivos. 

Al respecto, Ramallo aclaró: “No es una póliza nominada, cubre al puesto, y básicamente se brinda para atraer ejecutivos a la empresa. Ayuda a que los directivos y gerentes actúen con mayor libertad de acción y puedan tomar un poco más de riesgo, lo que colabora con la dinámica de la empresa. Y, por otro lado, incentiva a que las personas quieran tomar más responsabilidades”.

Lardizábal se manifestó en la misma línea: “La compañía puede comprar la cobertura como una manera de limitar la posible pérdida económica ante la falta de solvencia de los directores demandados. Pero son, antes que nada, un beneficio ofrecido a los altos directivos, como un diferenciador entre una empresa y otra a la hora de querer contratar el mejor talento”.

Por su parte, Vega coincidió con sus pares y argumentó: “Hoy por hoy, para cualquier compañía grande es condición de trabajo para que sus gerentes y directores acepten el puesto. Hay una tendencia del mercado a la litigiosidad, en la que para darle celeridad a las causas y que no quede sola contra una entidad jurídica, invocan el reclamo a directivos y gerentes, estatutarios o no, para generar mayor presión y celeridad en la resolución de casos”.

 

Se amplía la demanda 

 

Sobre la demanda de este tipo de seguros, María Schiavon, comentó: “Es habitual que lo tomen empresas grandes o multinacionales”. Pero pueden resultar útiles para las pymes, porque “si bien cuentan con seguros de Responsabilidad Civil, ART y otros, el D&O no lo suple ningún otro tipo de seguro”.

Desde la mirada de Ramallo, la demanda está creciendo: “Los primeros años compraban las grandes compañías y hoy estamos llegando hasta a una administración de edificios o un consejo de administración de barrio privado.

Vega, en tanto, señaló que en las medianas “es más complejo el desarrollo de este producto, ya sea porque no evalúan el riesgo, la exposición, o se encuentran en un campo más limitado de reclamos”. 

En cambio, para Lorena Lardizábal, “es un producto que calza bien a una pyme porque permite limitar la responsabilidad de los directivos en un ámbito inestable. Mejoraría la estructura de una pyme, a la que un juicio importante podría hacer desaparecer”.

 

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