Una nueva etapa para las finanzas inclusivas

Los estímulos al consumo y al crédito en medio de la actual pandemia generan importantes desafíos para el sector financiero.

 

Uno de los fines de las finanzas inclusivas es bancarizar a la población. Y en esta etapa de la pandemia las políticas fiscales y monetarias de los gobiernos tienen una oportunidad para hacerlo. Los estímulos monetarios y el incentivo del crédito son herramientas que se aplicaron en muchos países para regenerar la red de producción y consumo frente a la crisis. 

Otras políticas también fueron líneas de redescuentos y menores tasas de interés, inyección monetaria y garantías de préstamos.

 

Estímulos monetarios

En diálogo con NBS Bancos y Seguros, Douglas Elespe, socio y CEO de la calificadora Fix Scr (afiliada a Fitch Ratings), explicó: “Ante una crisis histórica con caídas cercanas al 10% del PBI en los países desarrollados, los gobiernos se han visto obligados a participar activamente en la economía generando facilidades fiscales y monetarias”.

El economista Luis Palma Cané señaló que las políticas monetarias sostenidas desde los gobiernos de los países desarrollados apuntan a asegurarle liquidez a los bancos a través de la disposición de líneas de redescuento como en Estados Unidos. Esto permite que puedan acudir a la Fed frente a una corrida; y obtener la garantía en préstamos para que el sistema tenga mayor predisposición a prestar. 

 

Inclusión y educación financiera

La capacidad del sector financiero de responder a los nuevos requerimientos de crédito en una economía endeble y el avance en la inclusión financiera ponen en cuestión el problema de la solvencia de las empresas y la educación financiera tanto de corporaciones y microemprendimientos, como de los consumos personales.

En este sentido María Martha Deleonardis, subgerente de Negocio Responsable de BBVA en Argentina remarcó “la crisis por el nuevo coronavirus impactó de lleno en las sociedades y en los grandes sectores económicos”. Y agregó: “Ante la situación actual, todos los programas de educación e inclusión financiera que BBVA viene desarrollando a nivel global han sido profundizados y adaptados. De esta manera continuamos nuestro decidido compromiso con la sostenibilidad y la inclusión financiera”.

Deleonardis agregó: “Como entidad financiera nuestra propuesta está centrada en las necesidades reales de nuestros clientes, lo que implica ayudarlos a tomar las mejores decisiones financieras, especialmente en este contexto. Proporcionamos las mejores soluciones, claras, transparentes e íntegras, que generan confianza. Lo hacemos a través de una experiencia fácil y conveniente, por medio de canales físicos y digitales”.

 

Rentabilidad del sector

A partir de la mayor inclusión financiera y del incentivo crediticio en este escenario de crisis se plantean interrogantes sobre la rentabilidad en el sector. En este sentido Elespe sostuvo: “Posiblemente la banca de sucursales a la calle se verá perjudicada, mientras que la banca online crecerá. Y el sector financiero va a experimentar problemas de cartera, por lo que habrá mayor selectividad en la asignación de créditos, porque las pymes no tienen, por lo general, el mismo acceso a levantar capital en acciones que tienen las empresas más grandes”.

Por eso, el especialista se pregunta si se hará el mismo esfuerzo por sostener a aquellas empresas que dan empleo, son sostenibles y generan mayor valor agregado. 

“No es fácil de diagnosticar, habrá un esfuerzo muy grande para distinguir las que son fuertes o que tienen supervivencia asegurada y son sustentables de las que no. Por eso es muy importante la tarea que están realizando las SGR, generalmente especializadas en el sector pyme. Porque brindan garantías que estimulan a las entidades financieras a estar más dispuestas a financiar empresas chicas”, analizó.

 

Ver nota completa: https://issuu.com/bancosyseguros/docs/289/16

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