Una revolución en la que ganan todos

Una por una, cuáles son las siete tendencias globales de pagos que se materializan en la Argentina y que aceleran la inclusión financiera.

 

Este artículo fue elaborado por Javier Gonzalez Boix, director de Consultoría de Servicios Financieros de Accenture.

 

Sin duda 2020 será considerado como un año bisagra. Los impactos son inconmensurables, pero aun en el medio del torbellino es posible anticipar que en la industria de los medios de pago se aceleraron transformaciones que antes se vislumbraban en un horizonte lejano, pero que hoy se materializan mucho antes. En este contexto, ciertos jugadores del mercado y cada vez más consumidores demostraron que no sólo están preparados para la digitalización, sino que tal vez sean los únicos ganadores de esta crisis. 

¿La revolución de los pagos digitales es producto de la pandemia? Definitivamente no. Pero la velocidad de crecimiento y la cantidad de usuarios activos no sería la misma sin el mandato del distanciamiento social. 

La Argentina ya empezaba a ser terreno fértil para la digitalización de los pagos desde hace al menos cinco años, tiempo en el que con alguna timidez empezamos a reconocer términos como pagos QR, contactless o pagos instantáneos. Sin embargo, fue en el 2019 cuando el BCRA emitió el primer reporte de pagos minoristas en el que ciertas cifras ya daban cuenta de la velocidad del crecimiento, aun con participaciones modestas. Así, vimos que las transacciones con billeteras digitales crecieron un 335% interanual y que la facturación del e-commerce aumentaba a un ritmo de 76% anual. Todavía desconocemos las cifras finales pospandemia, pero basta con detenerse en el crecimiento del 87% del e-commerce o la cantidad de usuarios de billeteras que ya superó la cifra de 8 millones para asegurar que los crecimientos serán exponenciales. 

Desde Accenture analizamos la industria global y local de pagos en un reporte que en breve saldrá al mercado y hemos identificado siete tendencias globales que ya han cobrado relevancia en la Argentina. 

 

  1. Clientes con más control. Con la generación z volviéndose cada día más relevante en la Argentina, los conceptos de planificación y ahorro vuelven a tomar importancia, contrastando fuertemente con los hábitos de sus predecesores, los millennials. 

Debido a lo anterior es que dentro de la oferta de los productos más innovadores se destacan las cuentas claras (Wilobank), la posibilidad de categorizar gastos (Brubank), el bloqueo de tarjetas de forma remota y simple (Ualá) y la generación de metas de ahorro (Front), entre otras características. La banca tradicional tampoco se queda detrás: en 2019 Banco Galicia incorporó la solución de finanzas personales conocida como Personal Finance Management (PFM) de Strands, que ofrece una banca digital más personalizada y con mayor control.

  1. Billeteras digitales. Se estima que el porcentaje de adultos que las utilizan es del 18%, cuando en el 2019 el porcentaje alcanzaba sólo al 14%. Aún más, para el año 2022 se espera que uno de cada cuatro adultos las utilice como ocurre hoy en Reino Unido.

El creciente nivel de transacciones iniciadas por billetera, el cual a inicios del 2020 rondaba el 4,2% del total, incentiva la competencia dentro del sector. Si bien actualmente MercadoPago domina el segmento de pagos con QR, está siendo desafiado por otras, como la billetera Todo Pago, compañía respaldada por Prisma; ValePei, desarrollada por Red Link; Naranja X, de Tarjeta Naranja; así como por la solución de pagos de la fintech Ualá. 

  1. Pagos en todos lados. Hasta hace algún tiempo la aceptación de transacciones de pagos estaba condicionada a la ubicación de los POS. Sin embargo, hoy en día existe una importante proliferación de pagos no sólo en la ubicación de dichas terminales, sino también en cualquier parte del camino físico u online.

Esta tendencia que comenzó en la Argentina en 2016 se aceleró fuertemente desde 2018 con la obligatoriedad para los comercios y los monotributistas de aceptar pagos electrónicos. No obstante, en este último tiempo, y de la mano de jugadores como MercadoPago, Todo Pago y Naranja Pos el crecimiento tomó un comportamiento exponencial y alcanzó, aproximadamente, las 600.000 terminales móviles (mPOS) en 2019. 

  1. Pagos sin contacto. La proliferación del pago sin contacto a través de las tarjetas de crédito o débito tiene un origen tardío en el país, pero durante este año se ha acelerado fuertemente su uso. La mayor competencia entre las distintas procesadoras de pago (principalmente entre Fiserv y Prisma) es uno de los principales catalizadores de la tendencia.
  2. Renovado foco en ciberseguridad. La ciberseguridad es un tema de vital importancia para el desarrollo financiero. Datos de distintas consultoras apuntan que se registraron más de 4 millones de ciberataques por día en la Argentina, donde la mayoría tuvo como destinatario a instituciones financieras.

Sin embargo, las acciones realizadas por estas instituciones no se quedan detrás. Muchas se vuelcan hacia soluciones de identificación biométrica o autenticaciones de múltiples factores.

Durante la pandemia hemos visto algunas de estas medidas en diferentes actualizaciones de apps de mobile banking o billeteras digitales. 

  1. Las bigtech como nuevos competidores. Sin duda los marketplaces donde se desarrollan comunidades de compradores y vendedores se encuentran en una posición de privilegio para proporcionar servicios financieros, particularmente de pago. Es así como MercadoPago corre con ventaja al poder apalancarse con la plataforma de MercadoLibre, que alcanzó más de 8 millones de transacciones de pagos QR en su primer año de lanzamiento.
  2. Negocios a través de plataformas. Si bien el concepto de plataformas de negocio es por demás amplio y no se encuentra asociado con una única industria, hay consenso en que la generación de valor proviene de facilitar intercambios entre dos o más grupos independientes: los productores y los consumidores. Los bienes y servicios intercambiados son innumerables, desde productos como indumentaria o comida rápida hasta servicios de movilidad o viajes. 

Así es como las soluciones de gateways de pago cobraron relevancia y plataformas como Netflix se asociaron con compañías como PayU para proveer una experiencia de pago sin fricciones. También en los últimos meses resonó el desembarco en la Argentina de Stripe, socio de pagos digitales de plataformas como Amazon o Spotify. 

¿Por qué estas tendencias generan un saldo positivo?

 Porque a la vez que se ajustan a las exigencias del “nuevo normal”, dan respuesta al reclamo histórico de los consumidores que buscan soluciones simples y organizadas alrededor de sus necesidades.

 Y porque la creciente adopción de estas nuevas modalidades presenta beneficios sistémicos que reducen uno de los principales costos operativos: la gestión del efectivo. Lo cual también podría volver al cliente en forma de menores comisiones transaccionales y tasas más competitivas… En definitiva, favorecen una inclusión financiera en donde ganan todos.

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